La contaminación por el cancerígeno benceno bate récords en Oviedo, según muestran los datos oficiales del Gobierno de Asturias en su web sobre contaminación atmosférica y calidad del aire (de acuerdo a la obligación establecida en la Directiva 2008/50/CE y el RD 102/2011).
Los valores del cancerígeno benceno estuvieron «disparados» durante varias horas el día de ayer. En la estación de control de calidad del aire de Trubia se registró un valor de 56,9 µg/m3 de este peligroso contaminante.
Recordemos que la Organización Mundial de la Salud recomienda no exponerse a ninguna concentración de este hidrocarburo ya que, debido a su alto potencial cancerígeno, no encuentra ningún nivel de concentración de benceno en el aire por debajo del cual no se prevean consecuencias adversas para la salud. La Directiva Europea 2024/2881 establece un valor límite de 3,4 µg/m3 de media anual. Hay que recordar que Oviedo presenta desde hace años los peores datos de Asturias de este contaminante.
El benceno es un compuesto orgánico potencialmente carcinogénico que, tras ser inhalado y después de exposiciones prolongadas, puede ocasionar graves efectos sobre la salud humana, ya que afecta al sistema nervioso central y a la normal producción de células sanguíneas, puede deteriorar el sistema inmunitario y dañar el material genético celular, lo que a su vez puede originar determinados tipos de cáncer (leucemia) así como malformaciones congénitas.
Por otra parte, ayer se dieron en Oviedo valores elevados de ozono.
En concreto se registraron 126 µg/m³ de 03 en la estación del parque Pura Tomas, en el Naranco y 141 µg/m³ en la estación de Trubia
La OMS establecía hasta fechas recientes un valor guía límite de 120 µg/m³. de concentración de ozono en el aire pero los últimos estudios epidemiológicos de series cronológicas han demostrado que se producen efectos adversos en la salud con concentraciones de ozono por debajo de ese límite, que ha quedado obsoleto y no asegura una adecuada protección de la salud pública y de la calidad de vida de las personas. Así, la Organización Mundial de la Salud, ha rebajado el valor límite de protección para la salud de 120 a 100 µg/m³ sobre la base de la relación concluyente establecida entre el nivel de ozono y la mortalidad diaria en concentraciones inferiores a 120 µg/m³.
Según se recoge en el RD 34/2023 “cuando se supere o se prevea que se va a superar el umbral de información o de alerta del anexo, las administraciones competentes adoptarán las medidas necesarias de urgencia e informarán a la población”. Lo que ni el Principado ni el Ayuntamiento han hecho.
La cantidad y calidad de estudios que actualmente demuestran cómo afecta la contaminación ambiental a la salud personal, al desarrollo del cerebro y a la calidad de vida de una población, no pueden ser obviados por una clase dirigente que no toma las suficientes medidas, poniendo en peligro a la población.
Debido a la situación de urgencia climática en la que nos encontramos, conocemos mejor tanto las fuentes de emisión de la contaminación atmosférica como la contribución de los contaminantes del aire a la carga mundial de morbilidad. La omisión de responsabilidades ante este problema de salud pública por parte de las autoridades competentes es una actitud injustificable.
Coordinadora Ecoloxista d’Asturies
Portavoces; 696619789 (Manuel) 629892624 (Fruti)

