Los contaminantes elevados en Oviedo

Sigue desfavorable la contaminación del aire que se respira en Oviedo por el ozono y el cancerígeno benceno

-Disparado el cancerígeno benceno en la estación que mide este contaminante en Trubia, se registró un valor de 15,6 µg/m³ de benceno.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no exponerse a ninguna concentración de este hidrocarburo ya que, debido a su alto potencial cancerígeno, no encuentra ningún nivel de concentración de benceno en el aire por debajo del cual no se prevean consecuencias adversas para la salud. La Directiva Europea 2024/2881 establece un valor límite de 3,4 µg/m3 de media anual. Hay que recordar que Oviedo presenta los peores datos de ese contaminante en Asturias desde que se mide.

-Elevados los valores del ozono, en el Naranco se alcanzaron los 146 µg/m³ de ozono y en Ventanielles se alcanzaron los 128 µg/m³de ozono

La OMS ha rebajado el valor límite de protección para la salud de 120 a 100 µg/m³ sobre la base de la relación concluyente establecida entre el nivel de ozono y la mortalidad diaria en concentraciones inferiores a 120 µg/m³.

El ozono se considera un contaminante ambiental, ya que a elevadas concentraciones puede provocar daños en la salud como irritar el sistema respiratorio, agravar el asma y las enfermedades pulmonares crónicas, reducir la función pulmonar y disminuir la esperanza de vida. La ola de calor primaveral que experimenta toda Europa ha disparado la contaminación por ozono en gran parte del continente por encima de los valores fijados por las normas europeas de calidad del aire ambiente.

Uno de los efectos del ozono sobre la salud es la inflamación de las vías respiratorias, que sumada al estrés térmico, puede crear condiciones críticas, especialmente para quienes ya padecen enfermedades. Además de los efectos adversos sobre la salud humana, las concentraciones de ozono en superficie también tienen efectos nocivos sobre la vegetación y los ecosistemas y pueden afectar gravemente al rendimiento de los cultivos y ser responsables de la pérdida de biodiversidad.

Según se recoge en el RD 34/2023 “cuando se supere o se prevea que se va a superar el umbral de información o de alerta del anexo, las administraciones competentes adoptarán las medidas necesarias de urgencia e informarán a la población”.

En la actualidad, la cantidad y calidad de estudios que demuestran cómo afecta la contaminación ambiental a la salud personal, al desarrollo del cerebro y a la calidad de vida de una población, no pueden ser obviados por una clase dirigente que no toma las suficientes medidas, poniendo en peligro a la población.

Debido a la situación de urgencia climática en la que nos encontramos, conocemos mejor tanto las fuentes de emisión de la contaminación atmosférica como la contribución de los contaminantes del aire a la carga mundial de morbilidad. La omisión de responsabilidades ante este problema de salud pública es una actitud injustificable.


Coordinadora Ecoloxista d’Asturies

Portavoces; 696619789 (Manuel) 629892624 (Fruti)